Los agricultores de Arkansas luchan contra la sequía

Campos de cultivo de arroz. Foto: Departamento de Agricultura de la Universidad de Arkansas

LITTLE ROCK – Muchos de los 42,200 agricultores que se estima que hay en Arkansas están luchando contra la sequía que azota fuertemente a la región, y que causa lentitud en las cosechas, disminuyendo así su producción y generando una alta demanda de productos que salen costando más al consumidor.

Para el profesor e ingeniero en gestión de aguas de la División de Agricultura de la Universidad de Arkansas, Chris Henry, la sequía no se va a alejar pronto, ya que todavía se pronostican temperaturas de tres dígitos para las siguientes semanas.

"Los próximos 30 días serán críticos para muchos regantes, puesto que la fatiga comienza y muchos cultivos todavía tienen una alta demanda de agua o están entrando en ella", dijo Henry. "Sin embargo, hay varias cosas que los agricultores pueden hacer para mitigar el estrés humano y vegetal que experimentan".

Entre esas cosas está el uso de un programa computarizado de pozos para pipas, o también regar el cultivo usando grifos, para así ayudar a planificar la distribución de agua en todo el campo. Henry dijo que esta alternativa puede reducir el tiempo de bombeo entre un 10 y un 50 por ciento. Aunque también expresó que la actual sequía está impulsando a los agricultores a hacer funcionar sus bombas de riego más allá de las 800 horas requeridas al año, y por eso se debe tomar en cuenta la revisión de las pompas de vez en cuando.

También dijo que los agricultores deberán tener paciencia para esperar que el agua llegue a su destino final de riego ya que las mismas pueden venir desde una profundidad subterránea.

"El agua se extrae de pozos y embalses, las bombas tienen que elevar aún más el agua, lo cual causa más tiempo para regar un set o inundar un campo de cultivo", expresó Henry. "Algunos pozos aluviales pueden caer hasta en un 50 por ciento y no es raro que las reconstrucciones caigan en un 30 por ciento a medida que llegamos al fondo".

De igual forma, el Departamento de Agricultura de la Universidad de Arkansas recomienda incorporar sensores en el sistema de riego, ya que estos ayudan a determinar el último riego de la temporada, y monitorean la humedad del suelo. En consecuencia a esto, dice la universidad que se ahorra al menos un riego y permite planificar los suministros de riego a un tiempo justo.

Sin embargo, para el vicepresidente Asociado de Agricultura y Recursos Naturales de la Universidad de Arkansas, hay otras salidas para que los agricultores se abastezcan de agua durante esta sequía.

"Una de las cosas que a veces nosotros hacemos es aconsejar a los agricultores que si enfrentan con problemas para sus cosechas a causa del agua pueden pedirle de favor a sus vecinos más cercanos a que les presten agua, pero tomando en cuanta que les ayudaran con los recibos de pago también", dijo Víctor.

Para Víctor, toda esta sequía perjudica a los granjeros, pero ofrece más trabajo a los campesinos, que en su mayoría son inmigrantes quienes vienen a trabajar con permisos temporales, y otros que viven aquí de manera indocumentada.

Una investigación realizada por la Nueva Economía Americana muestra que en el 2020 se otorgaron 4,470 permisos H-2A para campesinos extranjeros que llegaron a nuestro estado a trabajar. Esto, por una parte, favorece a los granjeros ya que se ocupan más de la mano de obra para poder regar los cultivos de manera manual por falta de la lluvia y apoyo federal que no llega. Pero, por otra parte, causa que el costo del producto se eleve hacia el consumidor porque las empresas tienes más gastos que de costumbre.

La falta de la ayuda federal ya estaba incluida en el plan de "Reconstruir Mejor" (Build Back Better, o BBB) del presidente Biden, pero el mismo paquete quedo estancado en el senado debido a la oposición del senador demócrata Joe Manchin. Pero para sorpresa de todos, hace unos días el senador Manchin y el líder de la mayoría del senado, el demócrata Chuck Schumer, llegaron a un acuerdo en varias de las provisiones que estaban en el plan BBB, posiblemente trayendo alivio para miles de granjeros de la nación. Este será debatido en las próximas semanas en la Cámara Alta, a pesar de la oposición que se le espera por parte de la bancada republicana. Para este tipo de legislación, conocida como reconciliación, no se requieren 60 votos sino solamente 50 y el voto de la vicepresidenta Kamala Harris para que se convierta en ley.