Por Ruben Villagomez
Invitado Especial
Amigos lectores, esta carta va dirigida con todo respeto para todos los enfermos que están postrados en cama, sufriendo en los hospitales o en sus casas de esta comunidad, de todo el país y el mundo.
Esta súplica titulada “Señor” inicialmente la hice de todo corazón para un buen amigo mecánico y pintor de carros, mi estimado amigo el Sr. Lorenzo Muñoz, que estuvo muy grave en el hospital y actualmente convalecido en su casa.
Con toda sinceridad les digo que es mi sentir compartirla con todos ustedes, en especial como ya dije, para los que están enfermos y espero les sirva de un poco o de mucho alivio.
Señor
Por Ruben Villagomez
Voy a comenzar un nuevo día y estoy enfermo.
Estoy debilitado físicamente, sin fuerzas y prisionero
de esta cama, de mis recetas y remedios.
Te ofrezco, Señor, mi cuerpo imposibilitado,
mis manos desocupadas, inactivas, mi frente con calentura y
las horas de insomnio entre estas cuatro paredes.
Me pongo en tus manos y quiero pedirte perdón por
todos mis pecados, se que me escuchas y dame valor
para aceptar gustoso tu santa voluntad, porque en
realidad estoy preocupado por la enfermedad que se
apoderó de mi. Pero la fé me da la seguiridad que
estás a mi lado para acompañarme, para consolarme
y para darme fuerza necesaria a fin de que no
tenga temor en las horas de sufrimiento.
Se que tu bondad me va a acompañar y proteger
durante este nuevo día.
Conforta a mi esposa e hijos, ilumina a quienes me
cuidan, a los médicos y enfermeras que trabajan por mi
recuperación. Mira con bondad lo que están haciendo
en provecho de mio. Guía con sabiduría al médico y
a todos los que cuidan de mis necesidades.
Prestales tu fuerza curativa para que me sea
devuelta la salud y la fortaleza.
Yo desde este momento, te estaré eternamente
agradecido por darme la oportunidad de seguir viviendo
y desarrollar nuevamente mis actividades de trabajo
diario para bien de todos los que me aprecian.
Te agradezco por la alegría que siento al ver a las visitas
que se preocupan por mi, sobre todo el de mis familiares
y amigos, por las atenciones que van a tener conmigo,
por sus palabras de aliento y deseos de mi recuperación.
Por eso te agradezco Padre, ya que muchos enfermos
de todo el mundo están solos y sin apoyo,
también te pido por ellos.
Señor también te pido por mi familia,
mi enfermedad ha trastornado todo, los veo preocupados
y a pesar de sus esfuerzos por mostrarse serenos, tiene
que distribuir su tiempo entre el trabajo y las preocupaciones
diarias por atenderme, sufren, me doy cuenta por eso te doy
gracias por tener familia, cuantos enfermos no la tienen.
Recompensa a mi familia Señor con tu amor, dales fuerza,
serenidad, paz y esperanza, concedeles la salud,
la felicidad, que sigan por el camino de la honradez, la rectitud,
el respeto al prójimo y que no les falte
el pan de cada día.
Gracias Señor
No olvidemos que Dios nuestro Señor es nuestro mejor médico
y amigo y nadie más que el sabe nuestro destino.
Bueno amigos, que tengan pronto alivio, estoy
a sus ordenes y hasta la próxima semana.

